Me estoy castigando de lo lindo.
Estoy leyendo a Norberto Galasso y su "¿Cómo pensar la realidad nacional?"
Sinceramente, si bien dice que es la primera edición del año 2011, luce como un refrito de viejos escritos.
Y desgraciadamente, sus conclusiones envejecieron.
Las afirmaciones que formula son tan forzadas, en la búsqueda de confirmar su hipótesis, que peca de, por lo menos, omitir grandes jalones de nuestra historia reciente.
Presenta al peronismo como una ideología total, superadora del liberalismo y del marxismo, pretendiendo que “pensar en nacional” es en realidad, pensar en “peronista”, y en su afán, sólo confronta con la oligarquía, la aristocracia, y la clase media que los aplaude, que no deja de ser la lógica de la antinomia "amigo-enemigo".
Pero olvida algún mínimo bosquejo del proceso de globalización, de la derrota en la Guerra que la Argentina le declaró a la OTAN, del proceso de transición de la democracia.
En el transcurrir de sus palabras, muchas afirmaciones hacen ruido, pero la hilacha –de viejo y malintencionado- la muestra de manera flagrante cuando opina sobre arte, y dice que “en el orden semicolonial perdemos los argentinos nuestra geografía y nuestra historia… y el aparato ideológico controlado por la oligarquía se encarga de boicotear el surgimiento de expresiones nacionales”
Tras su larga perorata sobre la ausencia de escritores que piensen en argentino, criticando quizás a nuestros dos grandes escritores –Borges y Sarmiento-, menciona únicamente a Manzi, Jauretche y Scalabrini Ortiz, olvidándose nada más y nada menos que de Julio Cortázar, lo que deviene lógico: no puede rescatar a un anti-peronista, y entonces lo balea con el olvido.
Respecto a la música, rescata a Leonardo Favio (por dió!) y a Piero, para fustigar cruelmente a Charly García lo que devendrá en una entrada particular en este blog, olvidándose de Mercedes Sosa –perseguida por el peronismo en los ’70-, León Gieco y Gustavo Santaolalla, en la ardua tarea de estos tres llevaron -y llevan- adelante para recuperar los sonidos de nuestra tierra.
Y en teatro, “pensar en argentino” para Galasso quizás sea obviar a Shakespeare –a quien ni siquiera menciona-, rescatando cierto teatro costumbrista, y ni roza el teatro del absurdo argentino, aclamado dentro y fuera del país, encabezado por la Gambaro y por Tato Pavlosky, con sus “Señor Galindez” o “Potestad” que son obras que no pueden ser olvidadas. Quizás ellos merezcan también una entrada individual.
Si bien con algunos aciertos históricos que nos sirven para detectar aquello que es “penetración cultural” y “sometimiento económico”, lo cierto es que este país está patas para arriba, y no advertimos que los que prometen solucionarlo son los mismos que provocaron el problema.
En grandes –y brutales- trazos, puedo referir que el centralismo porteño –que critica a medias-, la añoranza del orden colonial español propio de un rosista de ley, la ausencia de toda crítica al accionar de la iglesia católica, la utopía en el pasado y no en su lugar es decir en el futuro, son los grandes problemas de este país sobre los que tenemos que trabajar.
Reclamo en forma encendida de pretendidos pensadores como Galasso –o como mi viejo ex amigo Feinmann- sentarse a pensar un país para el futuro, sin falsas antinomias.
leete harry potter mejor...
ResponderSuprimirZeithgeist: nocierto?
ResponderSuprimirYo ya no leo nada.
ResponderSuprimirReleo, solamente.
Y nunca termino el libro, porque ya sè el final!!
Un abrazo.
Gaucho: lo suyo es de lo más sano, quéquierequelediga... yo no puedo con mi genio.
ResponderSuprimirGaleano y Galasso me ponen nerviosa. Uno desde una vereda y el otro desde la otra.
ResponderSuprimirGaleano porque escribe en sus libros de abrazos, besos y pedos, cosas que eran progre decir hace 50 años. Ahora son cliché.
Galasso porque escribe cosas que hace 50 años podían ser originales e innovadoras hace 50 también, encima ahora lo hace desde una perspectiva kirchnerista.
Me dan gases y tirarse pedos en verano no es una actividad gratificante.
Harén
MaGui: mágica, como siempre... y pedorra, por cierto.
ResponderSuprimirVoy a tomarme el trabajo de desenmascarar los clichés de Galeano (igual son lindos clichés!!)
Beso!!!